Inscripción del conjunto Prado-Retiro en la lista de Patrimonio Mundial

Imagen aérea del Paseo del Prado en un día soleado en la que se aprecia en el centro la plaza de Neptuno y su fuente, el bulevar arbolado que va hasta la Plaza de cibeles y edificios como el museo del Prado, la Bolsa de Madrid, el Palacio de Comunicaciones o el Congreso de los Diputados.

DESCRIPCIÓN

El Paseo del Prado y su entorno constituyen un modelo de paisaje cultural resultado de sucesivas transformaciones con la intención de unir cultura y naturaleza en un medio urbano. El Paseo del Prado es un enclave significativo de la ciudad de Madrid que representa un proceso de transformación de un espacio y de planificación territorial comenzando en el siglo XVI, con una intervención característica del período del Despotismo Ilustrado en el siglo XVIII.

 

Al trasladar el rey Felipe II la capitalidad a Madrid el monarca mejoró los “prados”, lugar favorito de paseo de los ciudadanos. Durante los siglos posteriores el área se convirtió en la entrada institucional a la ciudad y comenzó un importante cambio con el emplazamiento de casas de la nobleza y del mismo Palacio del Buen Retiro, foco de la cultura del Siglo de Oro español.

 

Mantuvo su carácter popular incluso con las reformas propias de Carlos III en el siglo XVIII, quien dotó al paseo de un diseño apropiado para instalar instituciones científicas con la intención de acercarlas al pueblo. Durante los siglos posteriores todo el espacio se convirtió en lugar representativo y preferido por los ciudadanos para el ocio y el esparcimiento.

 

El resultado de todo ello es un espacio único en las capitales europeas, nacido de un sentido popular, y que supuso a la larga un proceso democratizador de las propiedades reales con el fin de acercar a la ciudadanía la naturaleza, la ciencia, la cultura y el recreo.

 

Por estas razones, la ciudad de Madrid está preparando la candidatura para la inscripción de Prado-Retiro en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.